¿Debería preocuparnos el “sharenting”?

Sharenting

La nueva tendencia de los padres en redes sociales, conocida bajo el nombre de “sharenting”, se refiere a esos padres que no pueden parar de subir constantemente fotografías de sus hijos en las redes sociales. ¿Conoces a alguno así?

El término “sharenting” nace de la combinación de las palabras share (compartir) y parenting (paternidad). Es inevitable que cada padre piense que su hijo es el más guapo que existe y quiera mostrarlo orgulloso al mundo entero, pero es cierto que es una tendencia en alza en la que no se tiene en cuenta en ningún momento ni cómo se siente el niño, ni tampoco que las fotografías que se suben pueden resultarles incómodas y están de alguna manera forjando ya su identidad digital.

Los datos revelados por la encuesta de la empresa de seguridad informática AVG afirman que más de un 5% de los niños menores de 2 años ya tienen su propia cuenta de correo electrónico o un perfil propio en Facebook. Datos tan curiosos como alarmantes, puesto que muestran que nos encontramos frente a una nueva generación expuesta públicamente desde el momento en el que nace. Sus padres han creado su huella digital sin su permiso, compartiendo su vida privada con sus amigos y familiares sin tener en cuenta ni su privacidad, ni tampoco su voluntad.

¿Por qué ahora? Este fenómeno nace como resultado del auge de las redes sociales en la población y del crecimiento del número de usuarios, que ya se cuentan por millones en todo el mundo. Son estas personas, que han crecido con el “boom” de Internet, las que ahora son padres y ven como algo normal compartir tanto su información como la de sus hijos en Internet.

Pero el principal problema no es que suban esas imágenes, es su profundo desconocimiento de lo que esto implica. De acuerdo con el estudio The age of content, realizado por la empresa de seguridad McAffe en 2018, un 30% de los padres admite subir fotografías de sus hijos al menos una vez al día; mientras que el 50% de los padres reconoce publicar una instantánea de sus hijos en su primer día de clase. Curiosamente, el 71% de los padres saben que ese contenido que comparten puede terminar en malas manos, pero aún así lo publican y un 58% de ellos no piden permiso a sus hijos cuando publican sus imágenes en redes sociales.

Al publicar la imagen de su hijo en Internet, la principal preocupación de los padres, en el 49% de los casos, es la pedofilia, seguida de cerca por el acoso y el secuestro. Pero aún así las publican. Según el estudio Share with care, de Nominet y Parent Zone, de media los padres publican 300 fotografías de sus hijos al año.

Peligros del “sharenting”

Son muchos los peligros de publicar imágenes sin preocuparse de la privacidad de las mismas en las redes sociales, entre ellas:

  • Robo de identidad: publicando sin darse cuenta detalles de sus hijos como el nombre, la edad, la ubicación, etc, facilitan el robo de identidad por parte de terceros.
  • Reputación digital: publicar determinadas imágenes de niños pueden tener consecuencias negativas en su vida tanto personal como profesional, con problemas académicos, de salud o de mala conducta.
  • Burlas: pues sí, las imágenes de los niños pueden convertirse en carne de meme al ser víctimas de montajes fotográficos en los que se rían de ellos e impacten en su honor y reputación. Puede perjudicarles tanto en su entorno familiar como en su entorno social, sufriendo de bullying o cyberbullying.
  • Pornografía: una imagen pública en Internet puede reproducirse tantas veces como se quiera, y terminar en manos de cualquiera, como los pederastas que navegan libremente por la red.
  • Uso para fines publicitarios: sí, las empresas pueden decidir utilizar las imágenes o vídeos de nuestros hijos con fines publicitarios. Esto podría ocurrir por ejemplo si aceptamos las condiciones de privacidad sin pararnos siquiera a leerlas.

Consejos a la hora de publicar fotos de tus hijos

En caso de que quieras publicar de vez en cuando alguna fotografía de tus hijos, lo mejor es seguir una serie de consejos de seguridad:

  • Piensa antes de publicar: antes de postear una imagen en redes sociales asegúrate de que no hay nada en la imagen que pueda ser utilizado para identificarles, como el uniforme del colegio, contraseñas, etc.
  • Omite los detalles personales, como la dirección de la casa en la que vives o la fecha de nacimiento de tus hijos.
  • Configurar los ajustes de privacidad, haciendo que así el contenido que se comparta en las redes sociales solo pueda ser visto por amigos y familiares.
  • Decide qué es lo que quieres compartir en redes sociales y qué no (y a quién etiquetar en las fotos y a quién no) y házselo saber también a tus amigos y familiares por si publican alguna imagen tuya o de tus hijos sin permiso explícito.